En esta jornada dejamos atrás la costa para internarnos en las montañas vascas y sus tradicionales caseríos. Se trata de una etapa exigente, con continuos desniveles que pondrán a prueba la resistencia del peregrino. Como recompensa, recorreremos el valle de Artibai y visitaremos una singular ermita que conserva tres impresionantes monolitos con millones de años de antigüedad.
Itinerario Ruta De Deba a Markina
Km 7,6 – Olatz
La ruta comienza al salir de Deba, cruzando su ría para tomar la carretera que lleva a Mutriku. Los ciclistas deben continuar por esta vía hasta llegar al final de la etapa, mientras que los demás peregrinos girarán a la izquierda poco después, adentrándose en un sendero ascendente. Pronto cambiaremos el asfalto por caminos de tierra, rodeados de vegetación y caseríos típicos de la región. Aunque la subida se extiende por más de un kilómetro y medio, la serenidad del bosque y las vistas compensan el esfuerzo. Tras pasar unas antenas de telefonía, cruzamos una carretera para llegar a la ermita del Calvario. Aquí, a la sombra y con agua fresca de una fuente oculta tras un muro, podemos hacer una breve pausa antes de continuar hacia Olatz.
Km 24.0 – Markina-Xemein
Regresamos al asfalto y cruzamos la GI-3330, internándonos en un sendero rural con numerosas portillas. Nuevamente, cruzamos la carretera para seguir sobre asfalto en dirección a la parroquia de Olatz, en Mutriku. Pasamos frente a una pequeña ermita dedicada a San Isidro, desde donde tomamos una pista asfaltada en ascenso. En la primera intersección, continuamos recto y en la siguiente giramos a la izquierda, buscando un sendero aún más empinado. Nos despedimos del arroyo Anu y comenzamos a ascender, pasando por un caserío antes de alcanzar el collado de Arnoate, ya en tierras de Bizkaia. A la altura de una fuente, donde muchos peregrinos hacen un alto tras la dura subida, giramos a la derecha hacia la siguiente prueba del día: otra empinada cuesta.
Continuamos entre varios caseríos (Sakoneta, Arzorinzabal y Amulategi) y, al llegar a este último, giramos a la izquierda para enfrentar el repecho más empinado de la jornada. Con la vista en el valle de Artibai, comenzamos el descenso, que resulta complicado tanto por la inclinación como por el estado del camino. Al final de este trayecto, nos recibe un suave prado, el paso previo al barrio de Arretxinaga, conocido por su ermita de San Miguel. Este templo del siglo XVIII se erige sobre uno aún más antiguo, con al menos cuatro siglos de historia. Su construcción es notable por las piedras poco trabajadas y las tres enormes rocas que forman una especie de capilla. En el centro se encuentra una figura del Arcángel San Miguel, resguardada por estos monolitos de al menos cuarenta millones de años. También en las cercanías se sitúa la casa torre de Barroeta, del siglo XVI, perteneciente desde la Edad Media a una familia influyente en la historia local, habiendo sido testigo de eventos significativos, como el nacimiento del abuelo de la reina Fabiola de Bélgica.
Después de esta breve parada, continuamos hacia el río Urko, que cruzamos dos veces hasta llegar a la avenida de Arretxinaga. Luego, giramos a la izquierda por la calle Artibai y a la derecha por la Osteko. Finalmente, alcanzamos el albergue de los Padres Carmelitas, considerado el final de esta hermosa pero desafiante etapa. La localidad de Markina/Xemein es conocida como la "universidad de la pelota", ya que aquí han surgido muchos de los mejores jugadores de pelota vasca del mundo.