De Pontevedra a Caldas de Reis

Pontevedra Caldas de Reis

21,1 km
Afluencia
Dificultad
Arte/Historia
Naturaleza
Camino urbano

Abandonaremos Pontevedra pasando junto a la iglesia de la Virgen Peregrina, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, para internarnos en el rural gallego atravesando pequeñas aldeas y pueblos tradicionales. Durante el recorrido cruzaremos en varias ocasiones la carretera nacional mientras avanzamos entre tranquilos paisajes rurales.

Itinerario Ruta De Pontevedra a Caldas de Reis

Km 0 – Inicio

Comenzamos nuestra jornada en la plaza Peregrina, atravesando la porta do Camiño, que ha sido el acceso de miles de peregrinos a la ciudad a lo largo de los siglos. Desde allí, nos dirigimos hacia la plaza de a Ferrería y el convento de San Francisco. Caminando al lado de sus soportales, llegamos a la plaza de Curros Enríquez y tomamos la rúa Real, pasando por la plaza de Celso García de Riega. Aquí, debemos girar a la izquierda hacia Ponte do Burgo, dejando atrás el casco histórico. Después de cruzar el río Lérez, comenzamos a sentir el ambiente rural gallego, a pesar de un incómodo tramo cerca de la vía del tren. Dos flechas pintadas en un poste pueden confundir a algunos peregrinos, pero debemos girar a la derecha para visitar la iglesia de Santa María de Alba y su cruceiro.

Continuando por el arcén de la carretera, alcanzamos el núcleo urbano de Alba y la capilla de San Cayetano. Tras esta breve parada, nos despedimos del asfalto y nos adentramos en un entorno natural. Caminamos a la sombra de antiguos robles hasta llegar a Pozo Negro, pasando antes por la parroquia de Cerponzons. Necesitaremos cruzar la vía del tren para acceder a la parroquia de San Amaro, en el Concello de Barro, donde podremos descansar en un bar o, si el clima lo permite, relajarnos en el área de descanso al salir del núcleo urbano.

Un poco más adelante, en A Cancela, una flecha nos indicará un desvío hacia Portela, donde se encuentra el albergue de peregrinos. Posteriormente, seguimos por una pista asfaltada hasta una carretera donde, tras un corto trecho, debemos girar a la izquierda hacia Valbón. Allí se encuentra un interesante cruceiro, en cuyo fuste el Apóstol nos señala el camino hacia la Catedral. Continuamos hacia una granja que dejamos a la derecha para cruzar de nuevo la carretera nacional. Tras una breve caminata por el asfalto, regresamos a los campos de maíz, los viñedos y el sonido del río Agra, que nos da la bienvenida al Concello de Portas.

Estamos cerca de la cascada del río Barosa; aunque el camino no pasa por allí, si deseamos refrescarnos y disfrutar de su belleza, solo necesitamos cruzar la carretera y bajar unas escaleras en dirección al río. Más adelante, abandonamos temporalmente la carretera a la izquierda para atravesar brevemente la pequeña aldea de Barosa, regresando más tarde rumbo a Briallos, otra pequeña aldea donde encontramos un albergue y una útil tienda al otro lado de la carretera, que retomamos. Más adelante, nos desviaremos nuevamente para visitar la capilla de Santa Lucía en Arcos da Condesa, avanzando entre la carretera nacional y el río Chaín. Antes de llegar a nuestro destino, pasaremos por otra aldea: Tivo, que también cuenta con servicios para los peregrinos.

Solo nos quedan un par de kilómetros para llegar a Caldas, donde nos recibe amablemente la iglesia de Santa María. Esta construcción de estilo románico fue erigida sobre una iglesia anterior que había sido destruida por Almanzor en el siglo XII. Destacan los restos de un retablo gótico y su estructura exterior. Tras esta visita, descendemos hacia el puente sobre el río Umia, que atestigua la rica tradición termal de esta ciudad, como lo demuestra la fuente de las Burgas, del siglo XIX.

Continuamos adentrándonos en el casco histórico por la rúa Real hasta llegar a un puente sobre el río Bermaña, justo al lado del albergue de peregrinos. Los orígenes de esta ciudad se remontan al asentamiento de una tribu indígena de cultura castreña, atraída por los manantiales de agua termal, lo que ha vinculado su historia al termalismo. Su nombre, “reis”, proviene del hecho de que esta villa fue testigo del nacimiento de Alfonso de Borgoña, hijo de Urraca I de León y Castilla. Además, la iglesia de Santo Tomás, situada entre un hermoso jardín, y su Jardín Botánico, que alberga unas sesenta especies de árboles y arbustos de todo el mundo, también son puntos destacados.

Km 21.1 ‧ Caldas de Reis

Leer más
¿Necesitas ayuda o tienes dudas?

Somos especialistas en el Camino de Santiago y te ayudaremos a encontrar la opción más adecuada según tu tiempo, tu nivel y lo que estés buscando para tu viaje.

Contacta con un experto

Las cookies son importantes para ti, influyen en tu experiencia de navegación. Usamos cookies técnicas y analíticas. Puedes consultar nuestra Política de cookies. Al hacer click en "Aceptar", consientes que todas las cookies se guarden en tu dispositivo o puedes configurarlas o rechazarlas.

Aceptar Configurar Rechazar