Nos enfrentamos a una etapa de largo recorrido que puede dividirse con parada en Oliva de Plasencia o Jarrilla. El gran protagonista del día será el arco romano de Cáparra, uno de los monumentos romanos mejor conservados de España.
Itinerario Ruta De Carcaboso a Aldeanueva del Camino
Km 0 – Inicio
Comenzamos nuestra aventura en Carcaboso, saliendo de la Plaza de España hacia la derecha por la calle Pozo. A medida que avanzamos por un sendero de tierra, llegaremos a un cruce. Si optamos por seguir recto, acortaremos la distancia, pero nos desviaremos del recorrido original. Esta ruta se reconecta a unos kilómetros después, justo al llegar a una cancela tras una vía de servicio. Si elegimos girar a la derecha, seguiremos el camino jacobeo, que es la alternativa más recomendable. Un poco más adelante, necesitaremos desviar nuevamente a la izquierda y continuar por caminos agrícolas durante más de dos kilómetros. Es importante recordar cerrar las verjas que abramos para evitar que los animales de la zona se escapen. Al final de esta pista, encontraremos una vía de servicio, la cual seguiremos a la izquierda, abriendo otra puerta en el proceso. Una vez cruzada, proseguiremos por una pista en ascenso, similar a las anteriores, dejándola a la altura de un mojón informativo, aproximadamente a un kilómetro y medio. Un miliario caído nos confirmará que seguimos en la dirección correcta, caminando entre muros de piedra y dejando a nuestra izquierda un muro que corta el paso tras cruzar otra cancela. A través de dehesas y campos de alcornoques, recorreremos los siguientes cinco kilómetros hasta llegar a la carretera de Oliva de Plasencia y Venta Quemada. Al llegar a esta carretera, debemos cruzarla y continuar recto, alcanzando de esta manera la antigua vía romana que luego también sirvió como Cañada Real. Cáparra se encuentra a solo seis kilómetros, teniendo que atravesar dos arroyos antes de llegar al arco de Cáparra. Esta estructura es única en el país, rodeada por el Foro y otras edificaciones típicas de una ciudad romana, como las célebres termas. Por ello, es una parada imprescindible, un lugar ideal para reponer fuerzas antes de continuar con el resto de la etapa. Después de este descanso y visita, seguimos por el valle del Ambroz, dejando atrás el arco romano, cruzando la carretera cercana y adentrándonos en un sendero rodeado de la dehesa Casablanca. Dependiendo de la época del año, puede que tengamos que cruzar varios regatos y arroyos, lo cual generalmente no presenta mayor dificultad. Continuando por caminos agrícolas, nos encontramos nuevamente con el asfalto, específicamente con la vía de servicio de Ambroz, durante los próximos siete kilómetros. Tras estos, nos encontraremos con la autovía y la carretera nacional, que cruzaremos por un paso subterráneo, desde donde accederemos a un prado al otro lado de la nacional, abriendo otra puerta y siguiendo los pasos de la antigua Vía de la Plata y de la Cañada Real. Al llegar junto a una casa, giraremos a la izquierda para volver a pasar bajo la autovía y finalmente dirigirnos hacia Aldeanueva del Camino. Nada más entrar, podremos apreciar la belleza de este municipio, cuyos orígenes se remontan a un antiguo campamento romano. A pesar de su tamaño, su valioso patrimonio refleja la relevancia de este tipo de asentamientos romanos, lo cual se evidencia en sus empedradas calles y puentes.