Distancia: 24 km · Tiempo estimado: 5-6 horas · Dificultad: Baja
La etapa entre Ponferrada y Villafranca del Bierzo recorre el fértil valle de El Bierzo, atravesando viñedos, campos de cultivo y acogedoras localidades jacobeas como Columbrianos, Camponaraya y Cacabelos. Se trata de una jornada cómoda y de perfil suave, ideal para disfrutar del patrimonio, la gastronomía y el paisaje característico de esta comarca.
La llegada a Villafranca del Bierzo, conocida como la "Pequeña Compostela", pone el broche final a una de las etapas más agradables del Camino Francés.
Itinerario Ruta De Ponferrada a Villafranca
Km 0 ‧ Ponferrada
Iniciamos nuestra aventura en Ponferrada, comenzando en la Casa Consistorial. Avanzamos por la calle Santa Beatriz de Silva, girando a la izquierda en una carretera. Después de cruzar el río Sil, tomamos la primera calle a la derecha y luego, nuevamente a la derecha, por el paseo Huertas del Sacramento. Continuamos a la derecha por la avenida de la Libertad, siguiendo recto en la glorieta que encontramos. Atravesamos el barrio Compostilla, que actualmente pertenece a Ponferrada, y mediante un paso inferior dejamos atrás la carretera nacional N – VI, acercándonos a Columbrianos.
Km 4,9 ‧ Columbrianos
Al cruzar un paso de peatones, ingresamos al núcleo urbano de esta localidad que forma parte del municipio de Ponferrada. Antes de despedirnos de Columbrianos y reencontrarnos con la naturaleza, pasamos junto a las ermitas de San Roque y San Blas, avanzando por una calle que lleva el nombre de esta última, continuando recto por el Camino Real.
Km 7,3 ‧ Fuentesnuevas
Antes de alcanzar Camponayara, giramos a la derecha en la avenida Camino de Santiago, que anteriormente era la N-VI.
Km 9,7 ‧ Camponaraya
Al llegar a la rotonda, seguimos por la avenida Francisco Sobrín. Cruzamos Camponaraya y, a la altura de una cooperativa vinícola, continuamos recto por una pista, dejando la carretera a nuestra derecha. Desde Camponaraya, existe la posibilidad de visitar el monasterio de Santa María de Carracedo, un recorrido que suma un poco más de cinco kilómetros. Aunque actualmente está en ruinas, en su época fue una abadía de gran importancia. La ruta hacia el monasterio consiste en seguir la carretera local hacia Carracedo del Monasterio y regresar también por carretera hasta Cacabelos. Si optamos por seguir el Camino, cruzamos la A-6 por un paso elevado y caminamos por un sendero entre viñedos. Cruzamos la LE–713 y continuamos recto por una calle asfaltada, acercándonos a la siguiente localidad en nuestro camino.
Km 15,4 ‧ Cacabelos
Dejamos atrás la zona antigua de Cacabelos cruzando el puente sobre el río Cúa y seguimos la carretera en dirección a Villafranca.
Km 17,5 ‧ Pieros
Pasamos por la pequeña población de Pieros y, tras quinientos metros, tomamos un camino a la derecha.
Km 19,4 ‧ Valtuille de Arriba
Realizamos varias giros a la izquierda para seguir por una pista de tierra que nos conducirá a nuestro destino. Antes de entrar en Villafranca del Bierzo, nos encontraremos con la iglesia de Santiago, donde se encuentra la famosa Puerta del Perdón. Desde allí, llegamos a la carretera, girando a la derecha para continuar por la calle Salinas y la calle del Agua.
Km 24,2 ‧ Villafranca del Bierzo
Lugares que ver Durante la ruta
Iglesia de Santiago Apóstol
La Iglesia de Santiago Apóstol de Villafranca del Bierzo es uno de los templos más emblemáticos del Camino Francés y el motivo por el que la localidad es conocida como la "Pequeña Compostela". Su histórica Puerta del Perdón permanece abierta durante los Años Santos Jacobeos, permitiendo obtener las Gracias Jubilares a aquellos peregrinos que, por enfermedad o causa de fuerza mayor, no pueden continuar hasta Santiago de Compostela, siempre que hayan recorrido la distancia mínima establecida.
Castillo de los Marqueses de Villafranca
El Castillo de los Marqueses de Villafranca es uno de los monumentos más representativos de Villafranca del Bierzo. Construido a principios del siglo XVI por Pedro Álvarez de Toledo, II marqués de Villafranca, destaca por su elegante planta cuadrada y sus cuatro robustas torres circulares en las esquinas, que le confieren un inconfundible aspecto defensivo y palaciego. Aunque actualmente es de propiedad privada y no puede visitarse por dentro, su imponente silueta constituye una de las imágenes más emblemáticas de la villa y una parada imprescindible para quienes recorren el Camino de Santiago.
Colegiata de Santa María
La Colegiata de Santa María de Villafranca del Bierzo es uno de los monumentos religiosos más importantes del Camino Francés. Levantada en el siglo XVI sobre un antiguo monasterio cluniacense que acogía a los peregrinos camino de Santiago de Compostela, destaca por su elegante arquitectura renacentista y por un interior de gran riqueza artística, con impresionantes bóvedas, retablos y un magnífico coro barroco.
Junto a la colegiata se encuentran los Jardines de la Alameda y la Oficina de Turismo, donde muchos peregrinos recogen la Credencial del Camino de Santiago, imprescindible obtener la Compostela al finalizar la peregrinación.
Iglesia de San Nicolás El Real
La Iglesia de San Nicolás El Real es uno de los conjuntos monumentales más destacados de Villafranca del Bierzo. Construida en el siglo XVII por la Compañía de Jesús, sobresale por su imponente fachada barroca y su elegante claustro. En su interior se conserva la imagen del patrón de la villa, además de un interesante Museo de Ciencias Naturales, lo que convierte este histórico edificio en una visita imprescindible para quienes recorren el Camino Francés y descubren el patrimonio de la localidad.
Plaza Mayor de Villafranca del Bierzo
La Plaza Mayor de Villafranca del Bierzo es el principal punto de encuentro de la localidad y uno de los lugares con más ambiente del Camino Francés. Rodeada de elegantes soportales y presidida por el histórico edificio del Ayuntamiento, esta plaza concentra numerosos bares, cafeterías y restaurantes donde peregrinos y visitantes hacen un alto en el camino para disfrutar de la reconocida gastronomía berciana. Es el lugar perfecto para descansar, contemplar la vida local y disfrutar del encanto de una de las villas más emblemáticas del Camino de Santiago.