Considerada una de las jornadas más bellas del Camino a Fisterra, esta etapa atraviesa frondosos bosques de robles, hayas y castaños. Cruceiros, hórreos y los paisajes del valle del río Xallas acompañan al peregrino hasta las inmediaciones del embalse de A Fervenza.
Itinerario Ruta De Negreira a Olveiroa
Km 0 – Inicio
Comenzamos nuestra travesía desde el corazón de Negreira, siguiendo el antiguo camino real a lo largo de la calle de San Mauro. Pronto llegamos al pazo de Cotón, donde pasamos bajo un imponente arco. Al llegar al río Barcala, lo cruzamos y nos dirigimos por el paseo fluvial hasta encontrarnos con una carretera que asciende hacia Negreira. En esta pequeña aldea, abandonamos la vía a la derecha y nos dirigimos hacia la iglesia de San Xián y su cruceiro del siglo XVIII. Continuamos entre casas pintorescas hasta que un mojón nos señala el momento de adentrarnos en un robledal en dirección al alto da Cruz.
Durante la ascensión, nos veremos obligados a salir nuevamente en busca del asfalto, el cual seguimos hasta San Mamede de Zas. Desde aquí, nos desviaremos una vez más para recorrer casi cinco kilómetros, alternando entre caminos de tierra y tramos asfaltados. Progresivamente, nos acercamos a la aldea de Camiño Real, cuyo nombre sugiere la existencia de un antiguo sendero hacia Fisterra. Rodeados de vastos y frondosos bosques, continuamos ascendiendo por el valle de A Barcala, atravesando los núcleos de Rapote y A Pena, descendiendo momentáneamente hacia un arroyo.
Al llegar a este pueblo, dejaremos atrás la iglesia de San Mamede y rápidamente accederemos a otro pequeño núcleo, Piaxe. Tras disfrutar de este entorno de vegetación exuberante y tranquilidad, volveremos a caminar sobre asfalto, justo a la altura de Portocamiño, dirigiéndonos hacia Cornovo. Sin embargo, al salir de esta última aldea, regresamos al paisaje rural al llegar al cruce de Gorgal y Xallas, cruzando por el regato de Forxán. Después de un breve respiro, nos adentramos en Vilaserío, donde a pesar de ser un lugar pequeño, encontramos dos albergues. Aunque seguimos en el territorio de Negreira, nos acercamos a su límite con Mazaricos, alcanzando en poco tiempo la población de Cornado.
A partir de aquí, nos enfrentamos a varios repechos, primero por caminos de tierra y luego conectando con la DP-5604, que seguimos por un breve trayecto antes de desviar a la izquierda a escasos quinientos metros. A lo largo del camino, pasamos por diferentes cruces, todos bien señalizados, lo que facilita nuestra orientación a través de las pistas forestales hasta el río Maroñas, que cruzamos para adentrarnos en As Mariñas, otra pequeña aldea con varios alojamientos rurales cercanos al sendero. Siguiendo la ruta, llegamos a un área de descanso y, poco después, necesitamos cruzar la carretera con precaución y continuar a la izquierda en dirección a Muros. Esta carretera nos llevará rápidamente al albergue de Antelo y a un bar, donde podemos hacer una parada para reponer energías y cargar nuestras mochilas con algunos bocadillos.
A continuación, comenzaremos a caminar por el monte Aro, rodeándolo por su lado derecho mientras descendemos con vistas al embalse da Fervenza, situado en los valles del Xallas. Pasamos por los lugares de Campo Valado, Porteliñas y Abeleiroas, y en pocos metros alcanzamos la iglesia de San Cristóbal de Corzón, un magnífico ejemplo de arquitectura popular que alberga retablos barrocos y neoclásicos. A través de una pista de poco más de un kilómetro, llegamos a Mallón, donde giramos a la derecha para tomar la carretera junto al río Xallas. Nos acercamos al final de esta etapa, dirigiéndonos hacia el puente que da nombre a la localidad de Olveiroa. Lo cruzamos y rápidamente avistamos el albergue y restaurante; el camino continúa junto al arcén hasta Olveiroa, desvíandonos a la izquierda un poco más adelante para finalmente adentrarnos en el centro de esta localidad, que ha cobrado relevancia en los últimos años gracias a la Ruta Jacobea.