Olveiroa Fisterra
El recorrido se aproxima poco a poco a la legendaria Costa da Morte y al cabo de Fisterra. Antes de alcanzar el destino pasaremos por pequeñas aldeas, por Cee y por la histórica villa marinera de Corcubión. En la aldea de Hospital podremos elegir entre continuar hacia Fisterra o desviarnos hacia Muxía para completar el final de esta inolvidable peregrinación.
Itinerario Ruta De Olveiroa a Fisterra
Km 0 – Inicio
Es importante mencionar que esta etapa abarca cerca de treinta y cinco kilómetros. Para aquellos que prefieran dividirla, hay la posibilidad de pernoctar en Corcubión, que se encuentra un poco más allá de Cee.
Nos despedimos de Olveiroa por la misma calle del albergue, tomando un camino asfaltado que se encuentra a la derecha. Después de unos metros, encontramos un mojón y giramos a la izquierda en dirección a un pequeño arroyo. Al cruzarlo, nos adentramos en una pista que nos lleva al embalse de Castrelo. Luego, ascendemos por diversos caminos y pistas en el monte do Sino, siguiendo la señal de un mojón. Acompañados por los molinos de viento, continuamos por esta pista de tierra durante otros dos kilómetros, que comenzará a descender antes de cruzar el río de Hospital por un puente de piedra en dirección a Logoso. Después de aproximadamente cuatro kilómetros de caminata, es probable que queramos hacer una pausa para comer y abastecernos, ya que hasta Cee no encontraremos más establecimientos. Una vez repuestos, nos dirigimos hacia la carretera y al llegar a una rotonda, encontramos un mojón que señala las dos rutas de este Camino: la de Muxía y la de Fisterra. Continuamos primero hacia Fisterra, tomando a la izquierda y, tras unos metros, dejamos el arcén de la carretera para adentrarnos en un sendero a la derecha tras una curva.
Cerca de la ruta jacobea, se halla el petroglifo de Pedra Ancha, ubicado en la parroquia de Buxantes. Esta representación de arte rupestre ilustra escenas de una batalla y podemos desviarnos para verlo desde la fábrica de Ferroatlántica, a tan solo trescientos metros. Regresando a las flechas que nos orientan hacia Fisterra y tras unos dos kilómetros, pasamos frente al cruceiro de Marco do Couto, un punto intermedio entre Buxantes y Dumbría. Muchos peregrinos dejan piedras y ofrendas como recuerdo. Nos restan otros dos kilómetros hasta el Santuario das Neves, donde el mar y el Monte Pindo se acercan cada vez más. Esta ermita del siglo XV, construida con muros de cantería, es el escenario de una multitudinaria romería a principios de septiembre. Si cruzamos al otro lado, encontraremos un área de descanso con mesas para dejar las mochilas, aunque con escasa sombra. No obstante, podemos refrescarnos en la Fuente Santa, conocida por sus propiedades beneficiosas, especialmente para mujeres lactantes.
Después de esta pausa, continuamos descendiendo por los montes de Pedras Loiras y Cheda, alternando entre pistas de tierra y caminos difíciles, especialmente para los bicigrinos, debido a las piedras sueltas y charcas en épocas de lluvia. El siguiente lugar que encontramos es el templo de San Pedro Mártir, donde también hay una fuente con propiedades sanadoras. Esta zona alberga numerosos asentamientos megalíticos y mámoas, la mayoría escondidos entre la maleza.
Siguiendo el camino jacobeo, unos dos kilómetros y medio después, una señalización nos avisa de la proximidad del cruceiro da Armada, y vale la pena desviarse unos doscientos metros para disfrutar de la impresionante vista de la Costa da Morte y el Cabo de Fisterra, considerado por los romanos como el extremo occidental del mundo conocido.
Reanudamos la marcha tras esta interesante parada, enfrentando un pronunciado descenso con un terreno inestable. Al llegar a un pequeño altar en honor a la Virgen, buscamos el asfalto, giramos primero a la izquierda y luego a la derecha hacia Os Camiños Chans. El albergue está a nuestra izquierda, pero si deseamos continuar, debemos seguir a la derecha, adentrándonos en la villa marinera de Cee, donde encontraremos una variedad de servicios. Si optamos por llegar a Corcubión, solo tenemos que dirigirnos a la calle Magdalena y salir al paseo marítimo, continuando recto hasta llegar a Corcubión.
Si decidimos seguir, partimos desde la plaza de Castelao, enlazando con la calle de San Marcos, donde se ubica la iglesia gótica dedicada a dicho santo. Solo nos separan unos doce kilómetros de Fisterra, por lo que podemos disfrutar del paisaje que ofrece la Costa da Morte. Salimos de esta localidad por una vía ascendente que nos brinda una vista espectacular de las rías de Cee y Corcubión.